Púrpura trombótica trombocitopénica: una emergencia hematológica
Estimado paciente, algunas enfermedades de la sangre pueden evolucionar rápidamente y afectar diversos órganos en poco tiempo. Una de ellas es la púrpura trombótica trombocitopénica, conocida por las siglas PTT, un trastorno poco frecuente en el que se forman pequeños coágulos dentro de los vasos sanguíneos de todo el organismo.
Estos coágulos pueden disminuir el flujo de sangre hacia órganos como el cerebro, el corazón y los riñones. Al mismo tiempo, consumen una gran cantidad de plaquetas y provocan la destrucción de glóbulos rojos. Por esta razón, la PTT se considera una emergencia médica que requiere diagnóstico y tratamiento inmediatos.
¿Qué ocurre en la púrpura trombótica trombocitopénica?
En condiciones normales, una enzima llamada ADAMTS13 ayuda a controlar una proteína de la coagulación conocida como factor de von Willebrand. Cuando la actividad de esta enzima es muy baja, se favorece la acumulación de plaquetas y la formación de coágulos microscópicos dentro de los vasos sanguíneos.
En la mayoría de los pacientes, la disminución de ADAMTS13 se debe a que el sistema inmunológico produce anticuerpos que bloquean su funcionamiento. Esta forma se conoce como PTT inmunitaria o adquirida. Con menor frecuencia, la enfermedad puede originarse por alteraciones genéticas hereditarias y presentarse desde la infancia o aparecer posteriormente.
Los pequeños coágulos pueden dañar los glóbulos rojos al pasar por los vasos afectados, generando una anemia hemolítica microangiopática. Además, debido a que las plaquetas se utilizan en la formación de estos coágulos, su cantidad en la sangre disminuye considerablemente. Una actividad de ADAMTS13 inferior al 10 % es un dato fundamental para confirmar el diagnóstico.

¿Cuáles son sus síntomas?
La PTT puede comenzar de manera repentina y sus manifestaciones pueden variar entre pacientes. Algunos síntomas iniciales son poco específicos, por lo que pueden confundirse con otras enfermedades.
Entre las señales más frecuentes se encuentran:
Fatiga intensa, debilidad o palidez.
Aparición de moretones o pequeños puntos rojos en la piel.
Coloración amarillenta de la piel o los ojos.
Dolor de cabeza intenso.
Confusión, dificultad para hablar o cambios en el comportamiento.
Debilidad o falta de sensibilidad en alguna parte del cuerpo.
Convulsiones o pérdida del conocimiento.
Fiebre.
Dolor abdominal, náuseas o vómito.
Falta de aire, dolor en el pecho o palpitaciones.
No todos los pacientes presentan todos estos síntomas. La combinación de plaquetas bajas, anemia por destrucción de glóbulos rojos y alteraciones neurológicas debe hacer sospechar esta enfermedad y motivar una valoración inmediata.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con una valoración clínica y estudios de laboratorio. El hemograma suele mostrar una disminución importante de plaquetas y anemia. En el frotis de sangre periférica pueden observarse esquistocitos, fragmentos de glóbulos rojos producidos por su paso a través de los vasos afectados.
También pueden solicitarse pruebas como:
Lactato deshidrogenasa y bilirrubina.
Haptoglobina.
Recuento de reticulocitos.
Función renal.
Marcadores de daño cardíaco.
Pruebas de coagulación.
Medición de la actividad de ADAMTS13 y búsqueda de anticuerpos contra esta enzima.
Debido a la gravedad de la enfermedad, el tratamiento puede tener que iniciarse antes de recibir el resultado definitivo de ADAMTS13 cuando la sospecha clínica es alta. La atención no debe retrasarse mientras se esperan todos los estudios.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la PTT inmunitaria generalmente requiere hospitalización. Una de las medidas principales es el recambio plasmático, procedimiento mediante el cual se retira el plasma del paciente y se sustituye por plasma de donadores. Esto ayuda a eliminar los anticuerpos perjudiciales y a reponer la enzima ADAMTS13.
El tratamiento suele complementarse con corticosteroides y medicamentos que disminuyen la respuesta inmunológica.
En la forma congénita, el tratamiento se basa en reponer ADAMTS13. La actualización de las guías de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia respalda el uso de ADAMTS13 recombinante cuando se encuentra disponible; en otros casos, el plasma fresco congelado continúa siendo una alternativa terapéutica.
¿Puede volver a presentarse?
Después de superar un episodio, algunos pacientes pueden presentar recaídas. Por ello, es necesario mantener seguimiento periódico con hematología, incluso cuando se sienten bien. La vigilancia puede incluir hemogramas, pruebas de hemólisis y mediciones de la actividad de ADAMTS13.
El seguimiento permite identificar una posible disminución de la enzima antes de que se desarrollen nuevamente los síntomas y valorar medidas preventivas. También es importante que el paciente conozca sus señales de alerta y acuda inmediatamente a urgencias si reaparecen síntomas neurológicos, moretones, debilidad intensa o cambios inexplicables en su estado general.
Conclusión
La púrpura trombótica trombocitopénica es una enfermedad hematológica rara, pero potencialmente mortal si no se trata oportunamente. Los avances en las pruebas diagnósticas, el recambio plasmático, la inmunoterapia y los medicamentos dirigidos han mejorado considerablemente la atención de los pacientes.
Si usted presenta plaquetas bajas acompañadas de anemia, moretones, coloración amarillenta de la piel, confusión o síntomas neurológicos, debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias. Una evaluación temprana por hematología puede ser determinante para iniciar el tratamiento y prevenir daños graves en los órganos.
Referencias bibliográficas
Zheng XL, et al. 2025 focused update of the 2020 ISTH guidelines for management of thrombotic thrombocytopenic purpura. Journal of Thrombosis and Haemostasis. 2025.
International Society on Thrombosis and Haemostasis. ISTH Guidelines for Thrombotic Thrombocytopenic Purpura.
National Heart, Lung, and Blood Institute. Thrombotic Thrombocytopenic Purpura. Actualizado en 2025.
British Society for Haematology. Diagnosis and management of thrombotic thrombocytopenic purpura and thrombotic microangiopathies.
Zheng XL, et al. ISTH guidelines for treatment of thrombotic thrombocytopenic purpura. Journal of Thrombosis and Haemostasis. 2020.





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